Autor: Vivianne Loría
Revista: Numen Revista de Arte nº 7
En nuestro nuevo recorrido por la belleza del arte, nos acercamos al mundo del Renacimiento italiano para descubrir las formas que el ritual del matrimonio y la expresión de los afectos tomaban en la pintura y las artes decorativas de la época. Andrea Bayer, conservadora del Departamento de Pintura Europea del Metropolitan Museum of Art de Nueva York nos guía por ese mundo de convenciones sociales e ideales amorosos.
Dejando el cosmos de la sociedad renacentista, penetramos en el magnificente universo de Melchior d’Hondecoeter, pintor holandés del siglo XVII especializado en la representación de las aves más bellas. En sus deslumbrantes escenas de pájaros brillan el color y el exotismo, tal como nos lo explica Marrigje Rikken, que ha sido conservadora adjunta del Departamento de Pintura Holandesa del siglo XVII del Rijksmuseum de Ámsterdam y colabora con la red de comisarios de arte holandés y flamenco CODART. Por su parte, Sabine Grabner, conservadora del departamento de Pintura del siglo XIX de la Österreichische Galerie Belvedere de Viena, examina para nosotros la originalidad y relevancia de la obra pictórica de Ferdinand Georg Waldmüller, un artista que desarrolló su trabajo en el período Biedermeier pero cuya obra supera con creces los estrechos límites con los que suele definirse la estética de aquella época.
Uno de los artistas más fascinantes del siglo XIX es, sin duda, Jean-Auguste-Dominique Ingres. Retratos, escenas exóticas, pinturas de historia, temas mitológicos e incluso motivos religiosos se convertían en sus manos en arcanos de seducción turbadora. A la vez, su depurado estilo, la brillantez de su paleta y la inverosímil lozanía y gracia amanerada de sus figuras han obstaculizado la adecuada apreciación de su enorme originalidad y peculiar maestría en el contexto de los movimientos artísticos franceses que surgieron a lo largo de la vida del pintor y que llevarían el arte por el camino primero de un verismo despojado de narratividad y luego de la descomposición de la imagen en sus componentes pictóricos elementales, color, composición y trazo. A propósito de una reciente publicación sobre el artista (ver sección Libros, pág. 142), Stéphane Guégan, jefe de los Servicios Culturales del Musée d’Orsay de París, repasa los elementos que entran en juego en la apreciación de la obra de este pintor.
Por último, Ulrike Weinhold, conservadora de la Grünes Gewölbe en el Residenzschloss de Dresde, revisa la historia de la bella colección de esmaltes de Limoges que alberga la Bóveda Verde.
Para terminar, ofrecemos a los lectores nuestras habituales secciones de Caleidoscopio, con su sugerente repaso de las grandes exposiciones del mundo, y Libros, con su selección de aquellas hermosas e interesantes publicaciones que podrían enriquecer nuestras bibliotecas.
