Aforismos diabólicos del libro y la edición
Artículos

Aforismos diabólicos del libro y la edición

1 marzo 2011 · Por simple

Autor: Fco. Javier Jiménez

Revista: Trama & TEXTURAS nº 13


1

En una editorial, la única verdad inmutable es la cuenta de resultados; el resto siempre es objeto de opinión.

 

2

Usos y costumbres: Si un libro vende, es mérito del editor; si un libro no vende, es culpa del comercial.

 

3

Si quieres ganarte a un editor, pídele que te hable de su catálogo; si quieres hundirle, que te hable de su cuenta de resultados.

 

 
4

La parte más sensible de un editor: su ego; la parte más irritable: su bolsillo; su órgano más doliente: el hígado.

 

5

Galantería: hablarle a un editor de su último libro. Impertinencia: preguntarle por los ejemplares que ha vendido. Grosería: hablarle de los ejemplares sin vender de su almacén.

 

6

El secreto mejor guardado de un editor: ¿Su plan editorial? No; el montante de su último inventario.

 

7

Sabiduría portátil: Editores, para editar bien hay que saber vender. Libreros, para vender mejor hay que saber comprar.

 

8

Homenaje a Platón: hay editores estéticos (presumen de sus libros); hay editores cosméticos (presumen de sus ventas).

 

9

Todo ayuda a vender un libro: un buen título; con suerte, una cubierta bien resuelta; incluso, a veces, su autor.

 

10

Hay editores muy aficionados a la lencería, no precisamente fina: sábanas, camisas, fajas… ¿Blancas? Nunca, siempre rojas.

 

11

Enseñé mi nuevo libro a un amigo: -«Vaya porquería de cubierta»-. Mis libros se venden, perdí al amigo.

 

12

Que no nos pueda lo políticamente correcto: hay editores de nicho, hay editores minoritarios, y hay editores de mierda.

 

13

El editor-poeta a su financiero: «Nuestro almacén no está lleno de fracasos, sino de sueños no realizados. Siguen ahí, esperando a que alguien los sueñe».

 

14

El financiero al editor-poeta: «Su almacén no está lleno de futuribles, está lleno de malas inversiones». 

 

15 

Me incomoda un editor que me quiere «vender» su libro; me seduce un editor que me «cuenta» ese libro y por qué decidió editarlo.

 

16

Editor idealista (more Einaudi): «Prefiero equivocarme con un buen libro que me sedujo, que jugármela con un libro malo con ventas aseguradas».

  

17

El editor que visita librerías es una mezcla de sabueso y de marqués: husmea en busca de sus libros y se pavonea como un petimetre si los encuentra.

 

18

La crítica consagra autores; el mercado, editores: tanto vendes, tanto vales.

 

19

Leo: «La librería es templo del saber y el librero su sacerdote». Entré sobrecogido, guardé silencio, como no supe recitar ninguna oración, procuré no descolocar nada y me marché.

 

20

Hay jóvenes autores que utilizan a su editor como trampolín; hay viejos autores que le utilizan en cambio como bastón; hay pocos que vean en él un compañero de viaje.

 

 

Revista relacionada

Comprar esta revista