Lo nuevo
Autor: Rosa Olivares
Revista: Express, Revista de Información y Debate sobre Arte Actual nº 11
Podría ayudar el volver a las fuentes, es decir al Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia, y ver cómo se define “nuevo”: “Recién hecho / que se ve o se oye por primera vez / distinto o diferente de lo que había antes / poco deteriorado por el uso / principiante en alguna actividad, novato / que sobreviene o se añade a algo que ya había antes…”. Es decir, que es verdad, no sólo es nuevo lo que es distinto a lo anterior, sino también lo recién pintado. Con esto nos quedamos más tranquilos porque es evidente que el problema es nuestro, cuando nos hablen de algo nuevo no tenemos la obligación de pensar que es mejor que lo ya existente ni siquiera hay que dar por sentado que es diferente.
Así cuando un nuevo artista español exponga una burda copia de algo que algunos fotógrafos alemanes están aburridos de hacer, bien, no tenemos por qué pensar que merece la pena. A pesar de ocupar páginas de prensa, catálogos y recibir premios… cuando empecemos a hartarnos de la gran esperanza del nuevo artista de moda que expone su nueva obra en una galería estupenda del país no pensemos que somos malvados y resabiados si nos vienen a la cabeza algunos de los nombres clásicos del arte internacional. Parece ser que las becas están pensadas para que nuevos artistas hagan nuevas obras en lejanos países copiando a viejos artistas, mientras que lo realmente nuevo tiene que crecer en el solar nacional, a veces sin galerías, casi siempre sin prensa, por supuesto sin ayudas ni coleccionistas que aplaudan sus logros. Tal vez sea que hacer algo nuevo, hacer algo que más allá de lo coyuntural de la moda, merezca la pena, es más difícil de lo que creíamos. Tal vez sea que es más fácil dejarse llevar por lo conocido que ser verdaderamente diferentes.
Abre una nueva galería en alguna ciudad española y, dado el panorama de la ciudad en cuestión, todo son parabienes y pareciera que ya no hay más galerías, que todas las demás -que no son nuevas- han sido eclipsadas con una programación basada en lo que otras galerías de otras ciudades -ninguna nueva- llevan tiempo exponiendo. Y nuevos museos que, ciertamente, tienen nuevos directores y nuevo personal, aunque habría que pulir el lenguaje y decir jóvenes y no esperar que hagan nada más de lo habitual, con un cierto toque y con algún detalle personal. En este mes de abril abre, por fin, el MUSAC, un nuevo museo construido por Tuñón y Mansilla, uno de los equipos de arquitectos que más museos han levantado en España, pagado con el dinero de la nada nueva autonomía de la Junta de Castilla y León, y que promete hacer cosas diferentes. Esperemos que el hecho de que su staff haya salido a medio disfrazar en una revista de glamour no defina esa diferencia. Para empezar, gran fiesta con invitados internacionales organizada por Isabela Mora… todo bastante rancio, para empezar. Lo nuevo en este caso parece que está más cerca del “recién pintado”.
