EDITORIAL
¿Qué no podrá escribir una máquina? (O una vieja idea sobre la autoría)Javier Serena
ESPECIAL · IDA VITALE
El único país posible es el libroAurelio Major
Crónicas de una vida en papel: Ida VitaleMaría José Bruña Bragado
Ida Vitale, «rastros de un paraíso»Alfonso Alegre Heitzmann
Prólogo a Gabriela MistralIda Vitale
SEGUNDA VUELTA
La comunidad de los partidosGonzalo Baz
PERFIL
Rafael Chirbes: escritor sin dueñoAzahara Alonso
CORRESPONDENCIAS
Pilar Adón y Jon Bilbao: «Una culebra de escalera a mis pies»Valerie Miles
UNA PÁGINA
Máxima tensiónDaniela Tarazona
MESA REVUELTA
Inspiraciones. Charly, San Telmo y MúsicasSylvia Georgina Estrada
Taller de escritura. Mis bártulosAdriana Murad Konings
Crónica. La que quiere moños bonitos tiene que aguantar jalonesLara Moreno
Crónica. Diario de SaniaJulia Viejo
Juan Gelman y dibaxu, una semblanzaAlejandro García Schnetzer
DOSSIER · LITERATURAS CON ACENTO
Comerse las palabrasFrancisca Noguerol
Español para extranjerosClaudia Apablaza
Hacer otra cosa con el errorPaloma Vidal
Acción migranteClara Obligado
Escucha, cuerpo y vibración: algunos gestos críticos hacia una poética de la literatura con acentoMeri Torras Francès
«Un rainbow nel deserto». Una conversación con DDJorge J. Locane
Migración, postmigración y escritura: el «algo más» inapropiableJosebe Martínez
BIBLIOTECA
Vivan las vidasRodrigo Fresán
Perenne testigo del paso del tiempoElios Mendieta
La fosa abiertaBrigitte Vasallo
Historia de la destrucción de un mundoAitor Romero
Debajo de todo esto hay una canciónJuan Domingo Aguilar
Se nace a la muerte como se nace a la vidaBrigitte Vasallo
La invención de una vida en marchaJorge Burón
Las costuras invisiblesLiliana Muñoz
Nuclear: cuando la realidad no es suficienteCarlos D. Lechuga
Hacia una ética editorialEduardo Laporte
El oficio de leer según Nora CatelliMercedes Cebrián
Quiero la cabeza de Francisco de GoyaManuel Alberca
Los oscurecimientosSergio Galarza
Sobre La insistencia de Jordi DoceJulio César Galán
Las hojas, la brisa y la luz danza las sombrasBenjamín Prado
Valentía y madurezRecaredo Veredas