El pasado 18 de mayo de 2026 falleció en Mataró (Barcelona) Victoria Fernández (Gijón, 1951), cuya labor en el ámbito cultural español ha sido de gran relevancia.
En 1988 fundó y dirigió la revista CLIJ (Cuadernos de Literatura Infantil y Juvenil), que sigue editándose hoy, 38 años después. Una publicación que contribuyó de manera decisiva a prestigiar la literatura destinada a niños y jóvenes, reivindicándola como un espacio de calidad artística, formación lectora y compromiso intelectual. Desde sus páginas impulsó el diálogo entre autores, docentes, ilustradores, bibliotecarios y lectores, convirtiendo la publicación en una referencia fundamental para el sector editorial y educativo en España y América Latina.
Victoria Fernández
Una vida dedicada a literatura infantil y juvenil, el cine y la cultura
Su labor en el ámbito cinematográfico dejó también una profunda huella. Dirigió el Festival Internacional de Cine de Gijón entre los años 1982 y 1985, dedicado entonces al cine realizado para niños y jóvenes, y fue la secretaria general de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (SEMINCI) durante dos décadas.
Fue colaboradora habitual del suplemento Babelia del diario El País y de revistas como Qué Leer. También ejerció de jurado en premios literarios como el Premio Edebé, los Premios SM o el Premio Jordi Sierra i Fabra, entre otros.
Con la revista CLIJ recibió el Premio Nacional de Fomento de la Lectura, otorgado por el Ministerio de Cultura en 2005; el Premio Platero, del Consejo General del Libro Infantil y Juvenil (2005); y el Premio Atlántida del Gremi d’Editors de Catalunya en 1995.
Quienes trabajaron junto a Victoria Fernández destacan su rigor y su generosidad con los jóvenes creadores. Supo escuchar, acompañar y abrir espacios a nuevas generaciones de escritores, convencida de que la cultura debía ser un territorio de encuentro y transformación.
Con su muerte desaparece una figura clave del ensayo literario, que ayudó a sostener el tejido cultural de un género —el infantil y juvenil— que no parecía tomarse en serio y que, hoy en día, es uno de los motores de la industria de la edición española.
Victoria Fernández ayudó a cientos de lectores a mirar el mundo con curiosidad y sensibilidad. Descanse en paz. Gabriel Abril.*
